Sin potenciómetro se puede estimar; en llano no
La potencia en bicicleta se reparte entre tres resistencias: la gravedad, la rodadura y el aire. La proporción entre ellas cambia por completo según la pendiente, y de ahí sale la regla práctica más útil del ciclismo amateur.
Por encima del 5 % de pendiente, más del 85 % de la potencia se explica solo con el peso, la gravedad y la velocidad de ascenso: variables que conoces con precisión. Por eso una estimación de vatios en un puerto tiene un error típico del 3-5 % aunque no sepas tu coeficiente aerodinámico. En llano, en cambio, el término del aire crece con el cubo de la velocidad y depende de un CdA que casi nadie ha medido en túnel: ahí la estimación deja de ser fiable.
Los W/kg y por qué no lo son todo
Subiendo mandan los vatios por kilo, porque luchas contra tu propio peso. En llano y en contrarreloj manda la potencia absoluta, porque la resistencia del aire depende de tu superficie frontal y no de tu masa. Un ciclista de 80 kg con 320 W va más rápido en llano que uno de 60 kg con 280 W, aunque en el puerto ocurra justo lo contrario.
| Nivel | W/kg a 20 min | VAM aproximado |
|---|---|---|
| Cicloturista | 2,0 – 2,8 | 500 – 750 m/h |
| Aficionado entrenado | 2,8 – 3,6 | 750 – 1.000 m/h |
| Competidor amateur | 3,6 – 4,5 | 1.000 – 1.250 m/h |
| Élite amateur | 4,5 – 5,3 | 1.250 – 1.500 m/h |
| Profesional | > 5,5 | > 1.600 m/h |
El VAM, la forma rápida de compararte
El VAM son los metros de desnivel que ganas por hora. Tiene la ventaja de no depender de la distancia ni del viento, y se relaciona con los vatios por kilo mediante una aproximación que funciona sorprendentemente bien:
Si subes 1.000 metros de desnivel en una hora por una pendiente media del 8 %, estás moviendo alrededor de 3,6 W/kg. Es el cálculo que hace todo el mundo mentalmente en el aparcamiento después de un puerto.



